Siempre me ha gustado viajar, conocer otros países,
aprender idiomas. Ahora que con los años he acumulado experiencia
y algunos conocimientos humanísticos, me parece un buen momento
para salir al encuentro de futuros amigos, colegas y lectores navegando
sin rumbo fijo con esta barquilla mía en el océano de internet.
Lamento los retrasos y olvidos que he tenido en el pasado con quienes
me escribieron no sólo de España sino desde los lugares
más diversos y alejados solicitando bibliografía, preguntando
por algún libro o artículo mío, consultándome
acerca de los filósofos de al-Andalus. Recuerdo algunas de esas
amables cartas remitidas desde México, Brasil, Estados Unidos,
Argentina, Cuba, Ecuador, Marruecos, Italia y Argelia. Ahora, a través
de este medio, estaremos más cerca y será más fácil
la comunicación.
Agradezco a mi hijo Andrés su inestimable ayuda en la preparación
de esta página. Por mi parte, procuraré ir renovando sus
contenidos dando entrada a nuevos textos y quizá también
a nuevas secciones. De antemano doy las gracias por las sugerencias y
comentarios que me hagan llegar; las criticas razonadas serán tenidas
en cuenta y merecen de igual modo mi reconocimiento.
En la época que vivimos, tan innovadora en la tecnología
como degradada socialmente para millones de seres humanos, la comunicación
cultural debe superar los estrechos límites del pasado y los nuevos
muros que algunos quieren levantar en el presente. Por esto, para aportar
un grano de arena en la tarea colectiva de un mundo más libre y
más justo, así como de una cultura basada en el diálogo
y en la reflexión, nace ahora desde el Mediterráneo esta
pequeña ventana que, como la rosa de los vientos, está abierta
a todos.